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¡Qué difícil es trabajar en Uruguay!

Publicado en Ganadería Viernes, 01 Diciembre 2017 00:00
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Culminó ayer el paro de 48 horas que hizo la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y Afines (Foica) en toda la industria frigorífica uruguaya, con un fuerte impacto sobre toda la cadena cárnica. Habrá negocios que no se podrán cumplir o que se cumplirán con atraso, habrá perjuicios grandes a muchos productores que deberán reprogramar cargas y seguramente recibirán precios menores por su producción y se perjudicará la amplia mayoría de los trabajadores de la industria cárnica, que pierden tres jornales entre el paro de la semana pasada, de 24 horas, y las 48 horas de la corriente.

Uruguay es un país caro, o carísimo. La presión impositiva, el costo de las tarifas, el crónico atraso cambiario, obligan a todo el complejo agroindustrial a hacer malabares para mantenerse en actividad. “A veces te sentís correteado”, manifestó el principal de Lanas Trinidad, Pedro Otegui, en entrevista para la revista Negocios Rurales, aludiendo a las dificultades para trabajar. A todos estos factores que agobian al sector agroexportador, se le sumó en el caso de la industria cárnica el grave conflicto con la gremial de trabajadores, para peor en plena zafra. No solamente la no concurrencia a trabajar de los trabajadores que respaldan la decisión de parar —en todo su derecho— sino, como sucedió en varias plantas, los piquetes a la entrada que impidieron el normal trasiego de mercadería y el ingreso a trabajar de quienes no compartían la decisión gremial. En esto, claramente de forma ilegal, violando la libertad de trabajar de operarios con iguales derechos que quienes se adhieren al paro.

El gobierno pretende por todos los medios captar inversiones del exterior como la de UPM, pero estos grandes grupos ven con preocupación las dificultades para trabajar en Uruguay y exigen recaudos que les aseguren un normal funcionamiento. Algo lógico, pero si se mira del lado de quienes trabajan todos los días en el país y no cuentan con esa protección, luce muy injusto.

En el caso concreto de la suspensión de tareas por parte de la Foica, la oportunidad de la medida hará que quien corra con buena parte del costo sea el productor. La oferta abunda, la incipiente falta de agua comienza a generar preocupación y los tres días menos de faena es oferta que se agrega para los días sucesivos. La presión a la baja en los precios de la hacienda se acentuará.

Trabajar en estas condiciones no es solamente muy difícil, porque obviamente se trabaja por plata y con lo caro que es el país, las posibilidades para hacer un margen son escuetas. También es cansador. La piola se estira hasta que se rompe. Si el contexto no cambia, se rompe en breve. 

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